Extracción de cristalino transparente en miopía alta |
Dra. Alejandra Ocampo García
Becario I de Segmento Anterior
Hospital “Dr. Luis Sánchez Bulnes”, Asociación para Evitar la Ceguera en México, I. A. P.
La extracción del cristalino transparente se dio a conocer en 1708 cuando Boerhave describió la posibilidad de obtener buenos resultados después de la extracción del cristalino transparente en pacientes miopes. En 1863, Von Graefe advierte un aumento en el riesgo de desprendimiento de retina con este procedimiento. En 1890 en Europa, Fukala reporta la extracción de cristalino transparente por medio de capsulotomía anterior en ojos miopes; desde entonces se le considera el creador de la extracción de cristalino transparente.1
Este procedimiento ha mostrado ser efectivo y tener un costo accesible. Sin embargo, estudios de importancia indican un aumento significativo de complicaciones en pacientes con miopía alta a quienes se realizó cirugía ocular.
La técnica de elección es la facoemulsificación con implante de lente intraocular (LIO) de cámara posterior de bajo poder o de poder negativo. Los avances en facoemulsificación y cirugía de pequeña incisión, los nuevos diseños de lentes intraoculares así como las mejoras en el cálculo biométrico y en el uso de viscoelásticos, han permitido disminuir los riesgos, a la vez que acelerar el proceso de rehabilitación visual.2
Paralelamente, se ha conseguido disminuir de manera importante la incidencia de complicaciones intra y postoperatorias, e igualmente se ha mejorado la eficacia en el tratamiento de éstas. Sin embargo, antes de indicar la extracción de un cristalino transparente siempre se debe tener presente que, hoy todavía, se pueden presentar complicaciones potencialmente graves para la visión y, por lo tanto, se analizará con el paciente las ventajas e inconvenientes del procedimiento. La extracción del cristalino transparente es una técnica relativamente sencilla para el cirujano que realiza habitualmente facoemulsificación. En la corrección de la miopía elevada, cuando se asocia a un implante de LIO, su eficacia es, en general adecuada. Las series reportan que 88,5% de los pacientes alcanza una capacidad visual de 20/40, en la que el 63.4% mejora su visión preoperatoria y el 36.5% la mantiene.
Un inconveniente de esta cirugía es la eliminación de la acomodación, por lo que es preferible realizar esta técnica en pacientes mayores de 40 años.
Las indicaciones son: miopes de más de –12 D; pacientes con un grado menor de miopía pero con córneas delgadas, diámetro pupilar grande o la opacidad del cristalino) y las anisometropías importantes.3,4
Entre las contraindicaciones, no se debe indicar esta técnica quirúrgica en pacientes con antecedentes de desprendimiento de retina o en pacientes con visión funcional en un solo ojo; la presión intraocular elevada constituye una contraindicación relativa.
La principal complicación intraoperatoria es la rotura de la cápsula posterior con pérdida de vítreo que predispone claramente a la aparición de desprendimiento de retina postoperatorio.
La principal complicación postoperatoria es la opacidad de la cápsula posterior que llega al 40% a los 4 años y que requiere de capsulotomía con láser Nd:YAG lo cual aumenta el riesgo, ya existente, de desprendimiento de retina.5
Se deberán tener en cuenta una serie de consideraciones ante la realización de una facoemulsificación en un ojo con miopía alta.
- En primer lugar, recordar el riesgo de desprendimiento de retina que varia entre el 0.8 y 7.5% en diferentes series, el cual puede reducirse mediante una cuidadosa valoración preoperatoria de la retina y fotocoagulación con láser de argón de las áreas con lesiones predisponentes.
- Si se emplean técnicas de anestesia local, realizar la inyección del anestésico de una forma cuidadosa, para evitar la perforación del globo ocular, teniendo en cuenta la gran longitud axial de estos ojos. Se debe elegir el meridiano más curvo, ya que en los ojos con miopía alta suele haber astigmatismo asociado importante. Es recomendable hacer una capsulorrexis amplia para prevenir el síndrome de contracción capsular, que podría favorecer desgarros de la retina.
- En todos los casos se recomienda implantar una LIO de cámara posterior, incluso con poder cero, dado que la LIO actúa como un diafragma que ayuda a estabilizar el vítreo y previene la opacificación de la cápsula posterior.6-10
En conclusión, la extracción de cristalino transparente con implante de un lente intraocular continua siendo una buena alternativa para muchos pacientes con miopía alta. Proporciona una rápida, predecible y estable mejoría en la agudeza visual. Los continuos avances en las técnicas quirúrgicas y en el diseño de los LIO pueden producir aun mejores resultados. Sin embargo cirujano y paciente deben entender claramente que el procedimiento conlleva riesgos para la visión. La principal preocupación con este procedimiento son las complicaciones en la retina.
La extracción de cristalino transparente usualmente debe ser bilateral para eliminar la aniseiconia.
Puede considerarse como una alternativa solo en pacientes seleccionados cuidadosamente, a través del examen de vítreo y de retina y después de considerar otras técnicas de tratamiento.
En los pacientes se realiza seguimiento posterior a la cirugía, para el manejo de las posibles complicaciones y determinar los resultados a largo plazo del procedimiento.11
Referencias
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- Gris O. Clear lens extraction to correct high myopia. J Cataract Refract Surg 1996; 22:686-89.
- Benítez del Castillo Sánchez JM, et al. Cirugía refractiva. FMC 2002; 9(10):746-55.
- Lyle WA. Phacoemulsification with intraocular lens implantation in high myopia. J Cataract Refract Surg 1996; 22:238-42.
- Nissen KR. Retinal detachment after cataract extraction in myopic eyes. J Cataract Refract Surg 1998; 24:772-6.
- Charles D. Risk of retinal detachment in myopic eyes after intraocular lens implantation. J Cataract Refract Surg 1998; 24:1351-60.
- Jacobi FK.Pseudophakic retinal detachment in high axial myopia. J Cataract Refract Surg 1997; 23:1095-102.
- Claron DA. Retinal detachment following phacoemulsification in highly myopic cataract patients. J Cataract Refract Surg 1998; 24:777-80.
- Colin J. Retinal detachment after clear lens extraction for high myopia seven-year follow-up. J Cataract Refract Surg 1998; 24:772-6.
- Barraquer C. Incidence of retinal detachment following clear-lens extraction in myopic patients. Arch Ophthalmol 1994; 112:336-9.
- Fernandez L. Clear lens extraction for the correction of high myopia. Ophthalmology 2003; 110:2349-54.
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